viernes, 13 de diciembre de 2013

San Silvestre Rocafort 2013

Para despedir el año como se merece os invito a correr todos juntos en la próxima San Silvestre de Rocafort 2012.

Como ya sabéis es tradición correr con algún disfraz o elemento navideño, la organización de la carrera da premios a los mejores disfraces, os espero disfrazados.

No olvides inscribirte en la carrera antes del día 26 en esta dirección, es muy rápido.

Recuerda llevar un kilo de alimentos para recoger el dorsal.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Lectura Octubre 3º eso

'BRITISH JOURNAL OF SPORTS MEDICINE'

El ejercicio de moderado a vigoroso incrementa el rendimiento académico de los adolescentes

Niños Fútbol Fundación Marceta
MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
   Practicar ejercicio entre moderado y vigoroso mejora el rendimiento académico de los adolescentes, en particular, el de las niñas en materias relacionadas con la ciencia, según revela una investigación publicada en la edición digital de la revista 'British Journal of Sports Medicine'. Las mejoras se mantuvieron a largo plazo, con los resultados apuntando a un efecto dosis-respuesta, es decir, que cuando se practicó un ejercicio más intenso, mayor fue el impacto en los resultados de las pruebas.
   Si es confirmado por investigación adicional, esto podría tener implicaciones para la salud pública y las políticas de educación, dicen los autores. Estos expertos basaron sus hallazgos en una muestra representativa de casi 5.000 niños que eran parte de un estudio de niños de los años 90, conocido como 'Estudio Avon Longitudinal de Padres e Hijos (ALSPAC)', en el que se realizó un seguimiento de la salud a largo plazo de alrededor de 14.000 niños nacidos en Reino Unido entre 1991 y 1992 en el suroeste de Inglaterra.
   La duración y la intensidad de los niveles de actividad física diaria de los niños fueron medidas por periodos de entre tres y siete días, cuando tenían 11 años de edad, utilizando un dispositivo llamado acelerómetro, que mostró que el número medio diario de minutos de ejercicio moderado a vigoroso en los niños de 11 años era de 29 para los varones y 18 para las niñas, mucho menos que los 60 minutos recomendados.
   Posteriormente, se evaluó el rendimiento académico de los niños en inglés, matemáticas y ciencias formalmente con pruebas nacionales obligatorias a las edades de 11, 13 y 15/16 años. Se ajustaron los resultados teniendo en cuenta los factores que pueden influir en el logro académico, como el peso al nacer, la edad de la madre en el parto, la ingesta de pescado azul y el tabaquismo durante el embarazo, si el niño había llegado a la pubertad, el peso actual y los factores socioeconómicos.
   El análisis mostró que a la edad de 11 años, un mejor rendimiento académico en los tres temas se relacionó con la cantidad de actividad física de moderada a vigorosa realizada y que la actividad física beneficia, particularmente, el rendimiento de las niñas en la ciencia. El rendimiento académico a la edad de 13 años se relacionó de forma similar con la cantidad moderada de ejercicio vigoroso que los alumnos habían tenido a los 11 años .
   A la edad de 15/16, los resultados de los exámenes también mostraron un vínculo con la práctica de ejercicio, con un incremento en el rendimiento por cada 17 minutos adicionales al día (niños) y 12 minutos/día (mujeres) de ejercicio más intenso que a los 11 años. Igualmente, hubo mejores resultados en ciencia para las niñas.

Lectura octubre 1º bachilerato

¿Es aconsejable entrenar los abdominales todos los días?


Comenta esta noticia exponiendo tus experiencias con el entrenamiento de los abdominales (haces algo de los aquí expuesto, nunca los entrenas, desconocías la información,...)
Noticia extraída de www.foroatletismo.com

Ciertamente, los ejercicios abdominales son de los que más quebraderos de cabeza te pueden traer durante el entrenamiento. La pared abdominal es un punto muy importante en el cuerpo y la mayor parte de ejercicios de acondicionamiento físico concentran parte de su fuerza en estos músculos.
Además, existen multitud de trabajos científicos acerca de cuáles son los mejores métodos para su fortalecimiento, las angulaciones ideales para su crecimiento, los ejercicios más aconsejables para fortalecer oblícuos, recto abdominal y transverso del abdomen, si es mejor realizarlos antes del entrenamiento o al finalizarlo, etc.
La obsesión por marcar totalmente el abdomen y lucir un vientre plano y tonificado puede hacer que tengas la necesidad de entrenarlos todos los días, y esa es la pregunta que queremos responder en el presente artículo.

¿SE PUEDEN ENTRENAR TODOS LOS DÍAS?

Los músculos abdominales no son diferentes a los demás músculos del cuerpo, y su continua tonificación puede sobreentrenarlos, llegando a dar resultados totalmente opuestos a los que pretendes. Sin embargo, sí es cierto que los músculos abdominales son de los más resistentes del cuerpo humano y es muy difícil sobreentrenarlos, además, su poder de recuperación es mayor que el de cualquier otro músculo ya que esta zona posee un alto riego sanguíneo y muchas fibras musculares, aunque la recuperación no es, para nada, inmediata.
De cualquier modo, como ocurre con cualquier músculo, se pueden fatigar y sufrir procesos de catabolismo muscular. Por esta razón, para evitar ese sobreentrenamiento no es nada aconsejable trabajarlos todos los días. Deja, al menos, un día entre cada sesión de entrenamiento abdominal, 24 horas será un tiempo más que suficiente para realizar un nuevo entrenamiento de abdominales a pleno rendimiento.
Según este cálculo, lo ideal sería entrenarlos unas 3 – 4 veces a la semana, alternando un día de entrenamiento con otro de descanso para mantener los músculos descansados. No te obsesiones, los abdominales no iban a ser menos, su descanso también es necesario si quieres afrontar mejor las posteriores rutinas. Ten en cuenta que un músculo descansado rendirá mejor y crecerá con mayor prontitud.

¿SE ADELGAZA HACIENDO ABDOMINALES TODOS LOS DÍAS?

Hacer abdominales todos los días no adelgazará tu barriga ni te hará poseer un vientre plano. No puedes reducir grasa en esa zona tan bien localizada solo haciendo abdominales, así que combina el ejercicio cardiovascular con ejercicios de fuerza para conseguir perder la grasa corporal general de tu cuerpo, apoyándote con un plan nutricional adecuado.
Los ejercicios de abdominales fortalecen y tonifican tus músculos abdominales pero no te harán perder esa grasa visceral, de manera que ¡no pienses que por mucho hacer abdominales vas a adelgazar y a perder barriga! El tejido magro te ayudará a mantener alto tu metabolismo para que tu organismo queme grasa de forma más eficiente. No olvides combinar ejercicios de pesas libres con un entrenamiento de resistencia unas tres veces por semana para reducir ese peso graso en tu cuerpo.

CÓMO ENTRENAR LOS ABDOMINALES

El objetivo de desarrollar unos buenos abdominales no es necesariamente desarrollar músculos grandes, sino aumentar o mantener los niveles de tejido muscular magro(no graso). Para lograr este objetivo no necesitas hacer abdominales todos los días, solo con tres o cuatro sesiones a la semana será sumamente efectivo, realizando tres ejercicios de abdominales, con tres series por cada ejercicio, realizando tantas repeticiones como puedas.
Céntrate en el transverso del abdomen y en el bajo del abdomen al principio de la sesión ya que la zona baja del abdomen es la que antes se suele fatigar.

Comenta esta noticia exponiendo tus experiencias con el entrenamiento de los abdominales (haces algo de los aquí expuesto, nunca los entrenas, desconocías la información,...)

Artículo entrenamiento

Programa de entrenamiento ejemplo 1º Bachillerato. Es un ejemplo para comenzar a correr desde cero. Pincha sobre la imagen para ver el enlace.

martes, 15 de octubre de 2013

Las agujetas 2º ESO

LAS AGUJETAS


Es frecuente que vosotros, los alumnos, sobre todo los que hacéis poca (o nula) actividad física, os quejéis de las agujetas provocadas en los primeros días de clase por alguna de las actividades planteadas. También he oído esta semana la famosa pregunta de "¿qué tengo que hacer para que se me vayan las agujetas?" o el típico remedio que alguien intenta aplicar: "yo me tomo agua con azúcar".
 
El nombre de agujetas procede de la percepción que se tiene cuando las padecemos, ya que tenemos la sensación de que se nos están clavando agujas en el músculo. Además, hasta hace unos años se creía que se debían al ácido láctico que se libera normalmente durante el ejercicio y que al enfriarse el músculo tras el entrenamiento, se solidificaba y cristalizaba, haciendo que estos “cristales” se clavaran en las fibras musculares.
 
Dado que el ejercicio hacía disminuir el dolor, se entendía que el calor producido por el músculo hacía que los cristales se deshicieran. Sin embargo, hoy en día se sabe que esta teoría tan extendida es falsa ya que el ácido láctico no se cristaliza a temperatura corporal.
Causas

En realidad, las agujetas están producidas por un sobreesfuerzo de la musculatura que provoca micro roturas fibrilares (en las células musculares), lo cual da lugar a una reacción inflamatoria en el músculo afectado. El dolor característico es producido por la rotura celular, de manera que los elementos del interior celular se vierten al exterior.

Entre estos elementos hay iones de calcio y de potasio que son muy irritantes y muy dolorosos, lo que pone en marcha un mecanismo de inflamación, que llega a su punto álgido entre las 24 y las 48 horas después la realización del esfuerzo.

Asimismo, el dolor que aparece atiende, según los expertos, a dos razones: que la fibra muscular es débil y no es capaz de sostener el nivel de ejercicio, o bien porque se realiza un trabajo muscular cuando se está desentrenado y la fibra no es capaz de soportarlo.

Las zonas más afectadas por este dolor son las uniones musculares y los tendones cerca de las articulaciones, puesto que es la zona musculotendinosa donde existen más fibras musculares débiles y más tensión. De esta forma, las agujetas acaban con las fibras débiles, y las que consiguen aguantar la presión se vuelven más fuertes.

Las agujetas, aunque muy molestas y dolorosas, son también beneficiosas para nuestro cuerpo puesto que se convierten en un estímulo para nuestro organismo ya que provocan la creación de nuevas fibras en el músculo que se ejercita

Prevención

Las agujetas son parte de un proceso de adaptación muscular, por lo que lo único que se puede hacer para evitarlas es practicar ejercicio de forma progresiva. Muchos especialistas sugieren que la realización de ejercicios de calentamiento antes de lanzarse a la práctica de un deporte puede minimizar su aparición, pero lo cierto es que está teoría no está garantizada.

Por ello, si no se está en forma, hay que evitar que las primeras sesiones de entrenamiento sean muy intensas. En general, debemos evitar los aumentos bruscos de intensidad del ejercicio, tanto si se está en forma como si no.

Cuando un deportista baja su nivel de entrenamiento, muchas fibras musculares se atrofian, por lo que cuando comienza el entrenamiento las partes más débiles se rompen, se hace una selección de las mejores, como tenemos millones de fibras en cada músculo no hay problema.

De modo que para combatir las agujetas lo mejor es hacer justamente el ejercicio que las provocó (abdominales, estiramientos, etc.), de un modo gradual y sin hacer un sobreesfuerzo, sobre todo para las personas que lleven mucho tiempo inactivas.

Con respecto a la alimentación, los expertos señalan que tampoco parece tener una influencia clara en la aparición o no de agujetas el tipo de alimentos que se ingieran antes o después de practicar deporte.

Sin embargo, a pesar de que no se conoce ningún tratamiento ni medicación que termine con las temidas agujetas, los especialistas sí señalan una serie de pautas que pueden seguirse para aliviar sus síntomas.

En el caso del frío, éste sí es un buen antídoto para bajar la inflamación y puesto que en las agujetas se produce este síntoma, a veces basta con echar agua fría, o bien sumergir la articulación o la zona debilitada en una palangana con agua y algo de hielo.

También son recomendables los ejercicios de estiramiento, que deben realizarse nada más terminar la práctica deportiva, ya que activan la circulación sanguínea por lo que la sangre que llega al grupo muscular mueve la que se encontraba “atascada” en el músculo y, además, barre los productos de desecho (entre los que se encuentra el lactato) producidos por la práctica de ejercicio.

En cuanto a la dieta diaria, cabe destacar que si bien algunos deportistas cuidan su alimentación y toman frutas ricas en magnesio y potasio, como plátanos y aguacates, tampoco en este caso existe base científica para creer que el régimen alimenticio de un deportista influya en su propensión a tener más o menos agujetas tras un duro trabajo físico. Sin embargo, sí es cierto que una alimentación sana y equilibrada siempre es beneficiosa para el organismo.

¿Y qué decir de la creencia popular que consumiendo agua con bicarbonato o azúcar desaparecen las agujetas?
Hay que recordar lo que se dijo al comienzo de esta entrada para entender el por qué de este tópico incierto: hasta hace relativamente poco tiempo se consideraba como causa principal de la aparición de las agujetas la concentración de ácido láctico en los músculos y que éste daba la sensación de actuar como unos micro-cristales que se clavaban como “agujas” en el músculo y eso era lo que se suponía que provocaba el dolor.
El objetivo de tomar agua con azúcar o bicarbonato no era otro que intervenir en este proceso de acumulación de ácido láctico en el músculo y eliminar estos “cristales” mediante ésta ingesta. Lo que ocurre es que al estar desechada esta teoría, automáticamente ocurre lo mismo con el remedio. Por tanto es completamente inútil la toma de esta “poción”. Lo único que conseguimos, en todo caso, es hidratarnos y con la posibilidad de provocar problemas gastrointestinales.

Entonces, ¿qué tomar o qué hacer para disminuir estas molestias? Hay que volver, para ello, a la causa “real” de la aparición de las agujetas. Recordad: las agujetas son micro-lesiones musculares que se producen en el músculo no entrenado o sobrecargado, por tanto hay que actuar con esta premisa.
Ya se dijo , pero lo recordamos:
• Para prevenirlas: realizar un calentamiento inicial adecuado evitando esfuerzos que superen nuestro nivel de entrenamiento y con estiramientos exhaustivos (ver la entrada de la Flexibilidad).

• Para su tratamiento si éstas ya han aparecido: aplicar frío en la zona afectada, estiramientos sobre los músculos afectados y, atención, continuar practicando el mismo ejercicio que provocó su aparición de forma suave

miércoles, 5 de junio de 2013

Vídeo de vuestros compañeros Postigo haciendo deporte

Postigo's Summer from Alexander Postigo on Vimeo.

Os invito a TODOS para que os animéis y compartáis con todos nosotros vuestros vídeos practicando deporte, os lo dejo como deberes de verano. A grabaros!!!

lunes, 20 de mayo de 2013

Lectura Mayo 1º ESO

Mitos y falsas creencias relacionadas con la actividad física.


Los mitos o falsas creencias relacionadas con la actividad física son muy comunes debido a múltiples influencias: publicitaria (especialmente en la televisión), profesionales no suficientemente formados, etc. A continuación os presentamos dos de ellos (iremos comentando más próximamente):

Las agujetas desaparecen tomando agua con azúcar. Tras un prolongado descanso, cuando se vuelve a realizar ejercicio físico es común sufrir un dolor muscular conocido coloquialmente como agujetas. Este dolor que suele aparecer a partir de las 24 horas y que aumenta durante los dos días siguientes para desaparecer días después, se ha relacionado con el ácido láctico. Sin embargo, las agujetas nada tienen que ver con él, sino con la realización de actividades donde predominan las contracciones excéntricas. Así pues, de nada va a servir tomar agua con azúcar para prevenirlas o combatirlas, sino que habrá que comenzar a realizar ejercicio físico “sin prisa, pero sin pausa”.


Cualquier ejercicio físico es beneficioso para la salud. Se puede afirmar que existe un convencimiento de que la práctica habitual de ejercicio físico, sea cual sea la cantidad de ésta, reporta consecuencias positivas para la salud. Sin embargo, algunas actividades se escapan de lo saludable y no conllevan más que consecuencias negativas. Por tanto, toda persona que se acerque al ejercicio físico para mejorar mejorar su salud debería conocer cuáles son estas características, para ceñirse a ellas dentro de sus márgenes de confianza.
El ejercicio físico que mejora la salud tiene una serie de características, y que podrían resumirse en estas pocas palabras: mejor lento que rápido, mejor una intensidad moderada que alta y más no siempre significa mejor.

Seguro que puedes realizar algún comentario al respecto, harbas escuchado estos mitos antes, ¿has probado el azúcar para evitar las temidas agujetas?, ¿conoces ejercicios o actividades perjudiciales para la salud?
Comenta lo que te sugiera la lectura.

domingo, 19 de mayo de 2013

domingo, 12 de mayo de 2013

Lectura Mayo 1º Bachillerato


10 datos sobre la actividad física

La inactividad física es el cuarto factor de riesgo más importante de mortalidad mundial. La inactividad física está aumentando en todo el mundo, tanto en los países de ingresos elevados como en los de ingresos bajos y medianos.
Si hay un entorno favorable, el aumento de la actividad física es beneficioso para la salud en todos los grupos de edad. La OMS ha hecho recomendaciones sobre la cantidad óptima de actividad física, pero hacer alguna actividad siempre será mejor que ninguna. Las personas inactivas deben comenzar con pequeñas cantidades de actividad física e incrementar gradualmente su duración, frecuencia e intensidad.
Todos los sectores y todos los niveles de gobierno, los asociados internacionales, la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado tienen una función esencial que desempeñar en la conformación de entornos saludables y la promoción de la actividad física.

    ¿Cuál de los 10 datos te ha llamado más la atención?

martes, 30 de abril de 2013

Lectura Abril 3º y 4ºESO


APRENDER A RELAJARSE

Cómo relajarse y aprender a mantener la calma.

Aprender a relajarse se ha convertido en una habilidad necesaria para conseguir una vida plena y feliz. Con el ritmo de vida actual, cada vez es más frecuente que en determinados momentos nos mostremos impacientes. Perder el control de nuestra paciencia no solo nos daña a nosotros, sino que también a los que nos rodean. La impaciencia aumenta nuestro nivel de estrés e incluso puede causar daños físicos. También puede deteriorar nuestras relaciones.
Algunas personas ven a la gente impaciente como arrogante, insensible e impulsiva, los catalogan como si realizasen juicios rápidos y que tienen mal carácter.
Con estas características es difícil que se encuentren en las listas de ascensos en los puestos de liderazgo. No solo afecta a las relaciones laborales sino que incluso pueden mermar y afectar negativamente las relaciones personales fuera del ámbito laboral.
La persona paciente está más en contacto con los demás y es valorado más positivamente por sus superiores , incluso en su entorno social.
Signos de la impaciencia.
¿Cómo saber que estamos impacientes? Observaremos que presentamos uno o más de los siguientes síntomas:
  • respiración superficial ( respiraciones cortas)
  • tensión muscular
  • apretando la mano.
  • pies inquietos.
  • irritabilidad/ ira.
  • ansiedad/ nerviosismo.
  • corriendo ( siempre estamos apurados).
  • decisiones rápidas.

Causa de la impaciencia

Si encontramos síntomas de impaciencia, nuestro  paso a dar será buscar la causa que lo origina. En nuestro día a día encontramos situaciones, frases, personas que nos llevan a “entrar” en una fase de impaciencia, son los desencadenantes en ese momento, pero ¿son realmente la causa?
Reflexionemos sobre que cosas nos provocan impaciencia. Si tenemos dificultad para identificar los factores desencadenantes hagamos una pausa y repasemos, meditemos lo siguiente:
  • ¿Cuál fue la última vez que estuvimos impacientes? ¿qué provocó esa situación?¿ qué nos irritó?
  • Comentar nuestra impaciencia con familiares, amigos y compañeros, ellos nos pueden dar su punto de vista y en que momento nos mostramos impacientes.
  • Algunas personas se impacientan por factores físicos ( fatiga, hambre…) Observemos si esto nos ocurre a nosotros.
  • Anotar a modo de diario el momento en que nos sentimos impacientes. Escribir que situación estamos atravesando y frustración provoca el no conseguir  lo que esperábamos .
Identificar los factores desencadenantes ayuda porque nos obliga a examinar nuestras acciones y descubrir por qué hacemos lo que hacemos. Esto nos  llevará a diseñar estrategias para evitar ser impaciente.
Ya que muchos desencadenantes no los podemos evitar, entonces lo lógico es aprender a manejar la impaciencia.

Gestión de los síntomas de la impaciencia.

Si nos sentimos impacientes, intentemos salir de eso cuanto antes, para ello podemos seguir algunos pasos:
  • Respirar lenta y profundamente y cuente hasta 10, esto disminuye la frecuencia cardíaca, relaja tus músculos y emocionalmente te distancias del problema. Quizás necesitemos repetir esto varias veces.
  • La impaciencia conlleva que tengamos tensos nuestros músculos, intentemos ahora de forma consciente relajarnos, respiremos lenta y profundamente, relajemos los músculos desde los dedos hasta la cabeza.
  • Aprendamos a manejar nuestras emociones. Podemos optar por ser pacientes o no, la decisión está en nosotros.
  • Disminuyamos la velocidad, al hablar, al movernos.
  • Practicar la escucha activa y la escucha empática. Prestemos atención a los demás.
  • Nuestra impaciencia influye en los demás, podemos provocar más tensión , lo cual es improductivo.
  • Observar desde fuera nuestra impaciencia, y constatar que “ello” no nos aporta nada positivo.
  • Si nuestra impaciencia nos lleva a actuar con ira hacia los demás, empleemos técnicas de manejo de la ira.
  • Algunas personas se impacientan porque  son perfeccionistas, pero además de causas impaciencia, el perfeccionismo puede ralentizar la productividad y aumenta el estrés.
Fuente: 
http://www.devivencias.com/aprender-relajase

Lectura Abril 1º y 2º eso

En esta ocasión no es una lectura, os propongo un vídeo que ya conoceréis. Coméntalo y da tú opinión, busca información relevante y de interés con el tema que se propone.

sábado, 27 de abril de 2013

ASÍ QUEDARON LAS JORNADAS DEPORTIVAS 2013


Durante los dos días que han durado las Jornadas Deportivas se han invertido las costumbres en Domus. Las aulas han estado silenciosas, como descansando. Sin embargo, los patios se han llenado de emociones, sonidos deportivos y mucha vida.

Hemos disfrutado de competiciones de fútbol, baloncesto, vóley, ping-pong y béisbol  Este año hemos incorporado, con gran acogida, atletismo. Además, los alumnos han podido hacer talleres de Pilates, Tai-chi o exhibiciones de trial con bici y equilibrismo. Sin duda, han exprimido al máximo estos dos días.
Hemos concluido las Jornadas Deportivas con la entrega de premios. Han pasado volando, síntoma inequívoco de que las hemos disfrutado. Pero lo más importantes es que todos hemos recibido un premio en el que muchas veces no reparamos, quizás por ser algo más abstracto, pero valores como compañerismo, deporte en equipo, solidaridad, deportividad… es lo que nos queda al final. Y esa es la verdadera razón de estas jornadas.  
Por último, concluir agradeciendo la implicación de todos y todas en estas jornadas, gracias por participar y disfrutarlas.  Gracias por darnos más ganas de hacer las próximas.


Todos los resultados completos:


 








martes, 23 de abril de 2013

Lectura Abril 1º Bachillerato


El maratón de Boston, territorio de libertad y desafío

Es la carrera urbana más antigua del mundo

Fue escenario del desafío a las leyes que prohibían a las mujeres correr más de 3.000 metros


CARLOS ARRIBAS Madrid 16 ABR 2013 - 21:34 CET


El director del maratón intenta expulsar de la prueba a Katherine Switzer, a quien defiende su novio, durante la celebración de la carrera en 1967. / AP
No es nada complicado, todo lo contrario, cargar de significados sentimentales cualquier tradición, cualquier costumbre de años,sacudida repentinamente por una bomba, rota para siempre. Es, sobre todo, una forma conveniente y, a veces, artificial de subrayar la vileza, la brutalidad y el dolor, pero en el caso del maratón de Boston lo realmente complicado habría sido no encontrarlos.

Hasta 1972 se vetó la participación femenina por razones fisiológicas
Se puede expresar con grandilocuencia, como hizo Amby Burfoot, el ganador hace 45 años y perenne participante a quien las explosiones encontraron cuando se hallaba a 800 metros de la meta y dijo: “Para mí, el maratón no es otra cosa que el hecho de que Estados Unidos es un país de libertad y democracia… Forma parte de nuestra gran tradición democrática”. O se puede decir más sencillamente, con menos sentido patriótico o altisonante, pero el mensaje es el mismo, el maratón como territorio de libertad y orgullo. Y el valor del símbolo se multiplica incluso si en vez de maratón a secas se trata del de Boston, el padre de todos los maratones, el más antiguo del mundo. Se celebra ininterrumpidamente desde 1897 y siempre en el Día del Patriota, el tercer lunes de abril, y siempre con el mismo recorrido de 42,195 kilómetros lineales desde Hopkinton hasta Boylston Street en su confluencia con Copley Square.


Switzer, en una gala deportiva en Nueva York en 2011. / JASON KEMPIN (GETTY IMAGES)
Mucho más serio y formal que otros grandes maratones populares de multitudinaria participación como los de Nueva York, en noviembre, cuya última edición no pudo celebrarse por culpa de la tormenta Sandy, o Londres, el próximo domingo, el maratón de Boston, nacido al año siguiente de la invención de la carrera en los Juegos de Atenas, ha debido fijar marcas mínimas para manejar la ingente cola de solicitudes —hay listas de espera de años— y no sobrepasar una cifra máxima de 30.000 participantes.
El maratón es también desafío y reto, y si se habla de Boston, más aún. “El maratón simboliza la superación y la aceptación de desafíos. Esto [por las bombas] no va a frenar a nadie, al contrario, motivará a la gente para perseverar y mostrar que son mejores que eso”, dijo Shalane Flanagan, que es mujer y maratoniana, la mejor de Estados Unidos en estos momentos, poco después de terminar la carrera. Y cuando lo dice, cuando habla de superación, no habla solo de mera superación atlética, de la eterna lucha de la voluntad contra los límites que quiere fijar el organismo con esfuerzo y sacrificio, sino también de la propia lucha de la mujer para conseguir la igualdad. Hablando de Boston no podía ser de otra manera, pues fue en las calles de la tradicionalista y tan católica (irlandesa) capital de Nueva Inglaterra, donde la mujer demostró por primera vez la ridiculez de las teorías fisiológico-masculinas del momento. Estas establecían que el organismo femenino no era capaz de correr en competición más allá de milla y media, un tope de 3.000 metros.

Para disputar la prueba hay esperas de años; el límite son 30.000 atletas
La ruptura, el fin de la discriminación, llegó, inevitable, en los años sesenta, cuando los estudiantes universitarios llevaban flores en el pelo, fumaban marihuana tumbados en la hierba, protestaban contra la guerra de Vietnam y contra todas las leyes opresivas en general, y las mujeres contra todos los límites. Y también algunas por su derecho a correr como los hombres, entre los hombres, como Roberta Bobbi Gibb, quien en 1966 se puso unas bermudas y una sudadera con capucha de su hermano, se escondió en unos arbustos en la salida y sin que nadie se diera cuenta se mezcló con la masa de participantes (entonces unos centenares, todos hombres), una atleta clandestina que terminó la prueba en poco más de tres horas y entre los vítores de todos los jóvenes atletas maravillados. Meses antes, los organizadores de la carrera, un ente tradicional y tradicionalista, casi de aires aristocráticos, había rechazado su solicitud de inscripción señalándole que las mujeres no eran fisiológicamente capaces de correr esa distancia (se lo decían a ella, que durante dos años hizo entrenamientos de 40 kilómetros diarios) y que la federación de atletismo les prohibía intentarlo.
Al año siguiente, en vez de una mujer participaron y terminaron dos mujeres el maratón de Boston. Bobbi Gibb volvió a hacerlo clandestina, sin dorsal, pero Katherine Switzer intentó otra estrategia. En su solicitud de inscripción no especificó ni su sexo ni su nombre, solo sus iniciales K. V. Switzer. Le asignaron el dorsal 261 y orgullosa empezó a correr rodeada de un grupo de amigos. Cuando Jock Semple, el director de la carrera, la vio desde el autobús en el que supervisaba la prueba, se bajó e intentó echarla a empujones ante el delirio de los fotógrafos de prensa y la furia del novio de Switzer, quien con fuerza se lanzó contra Semple y lo tiró al suelo. Su chica terminó. “Aquel día cambió mi vida”, dijo Switzer, activista feminista desde entonces, “y también la del maratón”. Cinco años después, en 1972, Boston admitió su derrota y oficialmente a las mujeres. Y en 1984 el maratón femenino entró a formar parte de los Juegos Olímpicos.